El sistema endocannabinoide (ECS, por sus siglas en inglés) es una red de comunicación biológica que regula funciones esenciales del organismo como la presión arterial, la temperatura corporal, la frecuencia respiratoria o los niveles de glucosa. Aunque no siempre se menciona en la medicina convencional, su papel es clave en el mantenimiento del equilibrio interno o homeostasis.
Este sistema endocannabinoide está presente en todos los seres humanos, mamíferos y otros animales, y participa en casi todos los procesos fisiológicos: desde la sensación de dolor hasta el apetito, el sistema inmune, el estrés, el sueño, la digestión y mucho más.
¿Qué es el ECS o sistema endocannabinoide?
El sistema endocannabinoide es un sistema de comunicación intercelular que actúa como una red de mensajería entre células y órganos. Aunque se comporta como un sistema de neurotransmisión, no se encuentra únicamente en el cerebro, sino también en otros tejidos y órganos del cuerpo.
Se considera una evolución de un sistema ancestral de señalización celular encontrado incluso en plantas: el sistema de ácido araquidónico, que está directamente relacionado con los endocannabinoides humanos. Esta conexión explica por qué ciertas moléculas vegetales como el CBD o el THC interactúan tan bien con nuestro organismo.
Pero, ¿cómo funciona el sistema endocannabinoide?
Este sistema endocannabinoide existe en toda la vida animal, sólo esperando su activador exocannabinoide emparejado (es decir el cbd o thc ingeridos). Esto es interesante. Nuestro propio sistema endocannabinoide cubre todas las células y nervios. Es el mensajero de la información que fluye entre nuestro sistema inmunológico y el sistema nervioso central (SNC). Es responsable de la neuroprotección y micro-gestiona el sistema inmunológico. Éste es el sistema de control primario que mantiene la homeostasis, nuestro bienestar.
Este sistema complejo actúa a través de unos receptores llamados CB1 y CB2 que se encuentran alojados en distintos tipos de tejidos y células a lo largo de todo el organismo.
La ciencia avala
Científicos canadienses han dado con el hecho de que el CBD actúa directamente sobre el receptor CB1, que encontramos en los siguientes lugares del organismo.
Los receptores CB1 se encuentran principalmente en el cerebro (en el córtex, en el núcleo caudado, en los ganglios basales, en el cerebelo e hipotálamo entre otros). Además de encontrarlo en el cerebro lo encontramos en el sistema vascular y en los pulmones. Además los encontramos en el tracto gastrointestinal, en el aparato reproductor y en los músculos.
Por todo ello los productos de CBD nos van a ayudar a encontrar la mencionada homeostasis o bienestar en todas las funciones regidas por estos lugares donde encontramos el CB1, que no son pocos: nos va a ayudar con problemas de inflamaciones y dolores, con problemas de estrés, con problemas de colón e intestino delgado, con problemas de tipo reproductores y vasculares, siendo un gran aliado para muchos de los problemas que sufrimos en la sociedad de hoy en día.
En el caso del CB2 que está más relacionado con otros cannabinoides los vamos a encontrar en huesos, piel, también en el cerebro y en el páncreas entre otros.
La versatilidad del CBD
La presencia de estos receptores en todo el cuerpo explica la versatilidad terapéutica del cannabis medicinal y muy concretamente los beneficios probados que tiene el CBD.